Por José Estrada.
Realizada el Jueves 8 de Abril del año 2010.
Sentados en una sala muy cómoda del segundo nivel de la casa sede de Casa Comal, Elías Jiménez me compartió sus experiencias y vivencias de lo que fue el conflicto armado y cómo fue relatada la guerra en la producción de la película Las Cruces dirigida por Rafael Rosal y producida por Elías Jiménez.

¿Qué es lo que mas le gusta de Guatemala?
EJ:
La gente vos, Guatemala en si, me gusta la fuerza que tiene la gente en seguir creyendo en un país tan violento como este pero que sigue viviendo acá. Me gusta la gente que se ha quedado, que no se ha decidido ir y renunciar a esto y al mismo tiempo me da tristeza que esa gente que ha decidido quedarse y trabajar, también sea tan pasiva hacia un problema tan fuerte como lo es la violencia. Violencia producto del conflicto armado claro.
¿Qué suceso en la historia guatemalteca le gusta mas?
EJ:
Como suceso me gusta la firma de los acuerdos de paz. Los acuerdos de paz como tal. Aunque no se cumplieron y nunca dentro de la agenda política y social que hubo se llegaron a cumplir y aunque hoy día hayan mas muertos diarios que durante el tiempo de la guerra, el espíritu de haberlos firmado y el contenido de ellos. Que a la clase política le haya interesado no cumplirlos es otra cosa. Pero el contenido de los acuerdos de paz es de lo mas grande que tiene Guatemala.
¿Qué cosas en la historia guatemalteca preferiría que nunca hubieran pasado?
EJ:
La guerra obviamente, esos 36 años de conflicto armado y de repente mas allá de la guerra lo que me gustaría nunca hubiera pasado es que la sociedad civil y sobre todo el pueblo maya hayan tenido que poner los muertos de esta guerra.
¿Qué significa para usted el conflicto armado interno?
EJ:
Bueno, fue una consecuencia de una desigualdad social, entonces un grupo de personas, militares en ese momento, decidió tomar las armas y luchar en contra de eso. 36 años que sirvieron de mucho, pero al mismo tiempo seguimos siendo una sociedad con los mismos problemas que generaron la guerra. Y quizá lo mas triste hoy día, es que muchas de las nuevas generaciones hacen oídos sordos, o no conocen, o no quieren conocer sobre las consecuencias que tuvo la guerra y sobre todo la razón por la cual se inició esa guerra. Hoy creo que hay mas deshumanización de la que hubo en la década del 60’ que fue la que dio origen a esta guerra tan cruel para los guatemaltecos.
¿Qué experiencia tuvo del conflicto armado?
EJ:
Yo era muy joven, bueno realmente ya hacia finales del conflicto armado no era ni tan joven, pero durante la época mas fuerte, que fue del 80 al 86 yo era un estudiante de secundaria y no podía mas que darme cuenta de lo que estaba sucediendo, luego del 86 en adelante hasta la firma de los acuerdos yo ya trabajaba en el área audiovisual, en el periodismo televisivo. Si bien fui por muy adentro testigo del conflicto armado, nunca por mi profesión que era periodismo en ese momento, podía tomar partido. Como lo dice la profesión del periodismo, aunque uno claro siempre sabe y tiene cierta inclinación, pues el trabajo no permite realmente mas que mostrar lo que sucede, entonces creo que fui un testigo presencial mas que un participante dentro de uno de los bandos en conflicto.
¿Qué influencia tiene actualmente el conflicto armado en su vida?
EJ:
Yo creo que la misma que tiene hacia muchos guatemaltecos, que es esta cultura de violencia para los violentos y de un poco de miedo a esa violencia que tenemos los que no somos violentos. O sea aunque uno diga que no hay que tener miedo, pero es claro que uno las casas las tiene cerradas, que cuando sale a la calle ve para todos lados, cuando se le pone una moto a la par uno no sabe que hacer, uno sabe que la mayoría de gente en este país anda armada y eso es producto del conflicto armado. La sociedad violenta en la que actualmente vivimos, eso es producto de 36 años de guerra y que muchos actores de esa guerra están vivos, por lo que es una historia viviente que todavía tenemos y que te vuelvo a decir, muchos de los jóvenes no entienden y no saben o no quieren saber del por qué esta sociedad guatemalteca es tan violenta, por qué hoy dia estamos como estamos, por qué la mayoría de las personas de mi edad por ejemplo 40 años para arriba sabemos usar un arma. No somos una sociedad que actualmente esta en guerra pero por qué hay una ley de armas que te permite comprar 300 municiones diarias, entonces creo que esas son consecuencias graves que como guatemalteco me afectan.
¿Cuál es el momento que vivió durante el conflicto armado que mas recuerda o que más impacto le causó?
EJ:
El momento del golpe de estado del 82’ cuando Ríos Montt asume el poder. Yo era estudiante y ese momento del golpe de estado o como revolucioncita que tuvo Guatemala y sobre todo en ese momento, cosa que cambio semanas o días después, tener esa esperanza como de un cambio. Y de hecho si hubo un cambio, pero para peor. Pero en ese momento del golpe de estado me recuerdo que las cadenas decían que los militares jóvenes han tomado el poder y esto va a cambiar y llaman a un general que ocho años antes había realmente ganado las elecciones de Guatemala en un partido que tenía una propuesta clara de izquierda. Pero cuando volvió y se vio en el poder, pues cambió un poco su visión de eso y pues ya las consecuencias las conocemos y ese es uno de los recuerdos que tengo palpables. Luego en la vida profesional, pues ya trabajando si tengo muchos recuerdos como periodista de masacres que tuve que cubrir como fuente y luego como estudiante de la Universidad de San Carlos también las jornadas de protestas que hacíamos de las cuales como estudiante forme parte.
¿Qué significa para usted la película de Las Cruces?
EJ:
Las Cruces es una película que desde Casa Comal planteamos hacer como un aporte a la recuperación de la memoria histórica de Guatemala. Quisimos aportar nuestro granito de maíz a esa memoria y que sabiendo que los informes del REMHI o de la Comisión de Esclarecimiento Histórico son tomos larguísimos que creemos muy pocos, casi nadie leyó, creemos incluso que ni los que lo escribieron lo llegaron a leer todo. Creíamos que teníamos y que podíamos aportar un documento que hablara un poco de esos años tan difíciles de la guerra, claro desde nuestra perspectiva, tratando ser imparciales pero inclinándonos hacia el sufrimiento del pueblo y del pueblo maya en especial.
¿Con qué personaje se identifica más?
EJ:
En lo personal, hay un personaje que se llama Meme, que antes de incorporarse era un estudiante de medicina y que era quien llegaba a las comunidades a prestar sus servicios a los niños, a ayudar a las comunidades en el área de la medicina y a curarlos y ese es el personaje que me gustó mucho. También me identifico mucho con el personaje femenino por la fuerza de siendo mujer haber tomado la decisión de tomar las armas y subir a la montaña para luchar por un ideal.
¿Cuál es la escena que mas le gusta o impacta?
EJ:
Como productor me gusta mucho el momento de las explosiones pero se obviamente que es por las dificultades que como producción tuvimos. Me gusta por la fuerza que le pusimos al momento del ataque, al momento que muere uno de los combatientes, los fuegos artificiales en el cielo, eso me gustó pero te lo digo como productor. Como publico, quizá la escena cuando uno de los personajes que creíamos muerto, que es el del último personaje, vemos que está vivo y es un close up muy lindo que hace mucha referencia y se parece mucho al Che Guevara cuando va caminando todo golpeado, eso me gusto mucho también.
¿Cómo fue el desarrollo de la historia de la película?
EJ:
Desde la idea que teníamos con su director Rafael Rosal casi desde que nos conocimos con Rafa, era hacer una serie. Al principio estaba pensada como una serie para televisión que se iba a llamar historias de guerra y era recopilar las historias de muchos combatientes de uno y otro lado, tanto guerrilleros y militares para que nos fueran contando esas historias que creíamos importantes que quedaran en la historia de Guatemala. Eso fue cambiando, luego se incorporó al equipo Rey Figueroa, el guionista y terminando el rodaje de La Casa de Enfrente recuerdo que hablamos, bueno pues hagamos una película sobre la guerra en Guatemala y nos pusimos a ver películas que podían inspirarnos. Basados en Los Siete Samurai de Akira Kurosawa dijimos que podíamos hacer una adaptación muy libre de la historia de Guatemala hacia esta película y bueno ya fue Rey como guionista y Rafa como director quienes se sentaron a hacer esta adaptación muy libre de lo que es la historia de Guatemala hacia Los Siete Samurai. Por eso el grupo de los combatientes son siete, hay muchos personajes que se parecen con los samurai y bueno, ese fue el proceso que duro como un año en la escritura del guión.
¿Qué tipo de investigación realizaron para el desarrollo de la historia, desarrollo de las conversaciones, costumbres, equipo, armas, tecnicismos militares, hechos históricos?
EJ:
Rafa, el director, pues es un ex combatiente entonces es una historia personal de él y los personajes que aparecen pues están inspirados en personajes reales. Entonces no fue difícil para el director plasmar en imagen y sonido todo eso que él había en alguna forma vivido. En el caso de las armas tuvimos el apoyo de la sección de explosivos de la Policía Nacional, quienes nos enseñaron, asesoraron y estuvieron presentes durante la grabación supervisando que dentro del área de seguridad no hubiera ningún percance o ningún herido y que todo fuera manejado bajo estrictas medidas de seguridad al momento de las explosiones y el uso de las armas.
¿Cómo se crearon los perfiles de los personajes?
EJ:
Fue la mezcla de la experiencia de Rafa con Los Siete Samurai.
¿Cómo fue la elección de los actores?
EJ:
Se hizo un casting, estuvimos casi 15 días haciendo casting, un proceso un poco largo, incluso seleccionamos dos o tres actores para cada personaje y se les sometió a un curso de actuación a todos ellos y al final del curso íbamos a decidir quién iba a realizar cada uno de los personajes.
¿Qué tipos de problemas encontraron durante la producción?
EJ:
Nuestro mayor problema realmente fue el clima. La locación en que lo hicimos que fue en San José Pinula, es una locación donde llueve mucho, entonces el invierno nos agarro antes de que termináramos el rodaje. De hecho tuvimos que suspender y regresar tres meses después a terminar una semana de rodaje porque el invierno no nos dejó terminar. Ese fue el problema real. Por otro lado no tuvimos ningún problema, hubo mucha colaboración por parte de todo el personal técnico, del elenco, de las instituciones del estado. Te digo la Policía Nacional Civil nos ayudo mucho, nos prestaron las armas que se habían recuperado del conflicto armado, la asesoría con los explosivos. El pueblo de San José Pinula nos ayudó muchísimo. Realmente creo que el único problema que tuvimos fue el clima.
¿Tuvieron algún tipo de oposición o presión política al lanzar la película?
EJ:
Ninguna, al contrario. Totalmente lo contrario, fue un apoyo. Para decirte que la premier de la película fue hecha en el parque central, que la fiesta se hizo en el Palacio Nacional de la Cultura, la primera vez que en el palacio hay una fiesta con mas de mil personas adentro celebrando una película en donde se mostraba esta realidad del conflicto armado. Creo que mas allá de crítica hubo apoyo por parte de todos los sectores y eso me parece que es muy bueno para Guatemala porque es una forma de poder sanear esta parte de la historia que nos afecta. Incluso muchos de los personajes que se reconocieron como los personajes que están en la película les agradó verse. Tuvimos llamados de muchas aldeas que se llamaban Las Cruces que se sentían aludidas y daban las gracias de que se les habían tomado en cuenta y aldeas Las Cruces en Guatemala se llaman cincuenta y entonces nos llaman diciendo, si eso paso acá en mi aldea. Las críticas fueron buenas a nivel nacional y a nivel internacional, tuvimos ocho premios en festivales internacionales como mejor película así es que para nosotros fue muy buena experiencia.
¿Por qué se tomo desde el punto de vista guerrillero?
EJ:
Porque para empezar el director pues es un ex combatiente y era el punto de vista que podía contar. Para seguir, fueron los que nunca tuvieron el derecho a la voz, siempre fue en la clandestinidad y toda la información que llegaba era del otro bando. Y creo para terminar pues que compartimos ciertos ideales.
¿Algún otro proyecto sobre el conflicto armado, talvez desde otro punto de vista?
EJ:
No yo creo que dejamos ya nuestra etapa esta, ahora estamos en otros temas. Si por ahí aparece otra película de esas que un día nos haga rosquillitas pues le entramos, pero ahora nos interesan otros temas, la actualidad exige hacer otros temas, como lo hicimos con VIP pues el sistema penitenciario jodido pues bueno había que tocar ese tema, cuando lo hicimos con la Casa de Enfrente lo que preocupaba era la corrupción, pues hicimos ese tema. Cuando hicimos La Bodega, que fue la última, pues queríamos hablar justamente de esa polarización social que hay dentro de las clases sociales y un poco de cómo los pandilleros representan algo, como la clase media los ve de una forma y la clase alta de otra. Yo creo que hay otros temas que podemos asumir, si por ahí queremos regresar al tema de la guerra un día de estos, pues de repente lo hacemos. Pero en este momento no estamos pensando en eso.
Para terminar, cuéntenos un poquito de la ultima producción de casa comal, La Bodega.
EJ:
La Bodega es producto creo también de nuestra preocupación de esta polarización social que hay en Guatemala. De lo asumido que tenemos la violencia cada uno, que nos damos cuenta en estos tres personajes encerrados en una bodega cómo representan el punto de vista de estas clases sociales y cómo los tres inmersos dentro de una violencia propia, una violencia interna que representa su clase y en donde asumimos la muerte, asumimos el secuestro y asumimos la tortura como algo común en este país. Entonces queríamos también reflexionar sobre eso y mostrar ese momento que vive Guatemala tan duro.
¿Qué sigue?
EJ:
Ahora nos preparamos para iniciar un rodaje en mayo que se llama Toque de Queda y es una alusión a los barrios que ahora se encierran y que se convierten en cárceles propias. Los barrios se están auto encarcelando, ponen mallas, garitas de control, saben a que hora salís, a que hora entrás, es un sistema de seguridad que hemos decidido incluso nosotros tenerlo y que de alguna forma nos lo han impuesto pues porque la violencia lo ha impuesto. Pero vos no ves que en otros países del mundo eso pase, que vos mismo contratés a las personas que te controlen y que es mucha gente que al final te extorsiona, es la misma gente que sabe como vivís y te va a secuestrar y uno mismo se lo esta imponiendo. Sobre eso va nuestra próxima película que se llama Toque de Queda.
José Estrada:
Originario de Quetzaltenango, Guatemala donde viví mis primeros 18 años. Actualmente con 21 años y estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Rafael Landívar en la capital. Mi pasión es la música y el cine y quiero unir esto en la profesión de soundtracks y scores para películas.
joseaestradag@gmail.com
Realizada el Jueves 8 de Abril del año 2010.
Sentados en una sala muy cómoda del segundo nivel de la casa sede de Casa Comal, Elías Jiménez me compartió sus experiencias y vivencias de lo que fue el conflicto armado y cómo fue relatada la guerra en la producción de la película Las Cruces dirigida por Rafael Rosal y producida por Elías Jiménez.

¿Qué es lo que mas le gusta de Guatemala?
EJ:
La gente vos, Guatemala en si, me gusta la fuerza que tiene la gente en seguir creyendo en un país tan violento como este pero que sigue viviendo acá. Me gusta la gente que se ha quedado, que no se ha decidido ir y renunciar a esto y al mismo tiempo me da tristeza que esa gente que ha decidido quedarse y trabajar, también sea tan pasiva hacia un problema tan fuerte como lo es la violencia. Violencia producto del conflicto armado claro.
¿Qué suceso en la historia guatemalteca le gusta mas?
EJ:
Como suceso me gusta la firma de los acuerdos de paz. Los acuerdos de paz como tal. Aunque no se cumplieron y nunca dentro de la agenda política y social que hubo se llegaron a cumplir y aunque hoy día hayan mas muertos diarios que durante el tiempo de la guerra, el espíritu de haberlos firmado y el contenido de ellos. Que a la clase política le haya interesado no cumplirlos es otra cosa. Pero el contenido de los acuerdos de paz es de lo mas grande que tiene Guatemala.
¿Qué cosas en la historia guatemalteca preferiría que nunca hubieran pasado?
EJ:
La guerra obviamente, esos 36 años de conflicto armado y de repente mas allá de la guerra lo que me gustaría nunca hubiera pasado es que la sociedad civil y sobre todo el pueblo maya hayan tenido que poner los muertos de esta guerra.
¿Qué significa para usted el conflicto armado interno?
EJ:
Bueno, fue una consecuencia de una desigualdad social, entonces un grupo de personas, militares en ese momento, decidió tomar las armas y luchar en contra de eso. 36 años que sirvieron de mucho, pero al mismo tiempo seguimos siendo una sociedad con los mismos problemas que generaron la guerra. Y quizá lo mas triste hoy día, es que muchas de las nuevas generaciones hacen oídos sordos, o no conocen, o no quieren conocer sobre las consecuencias que tuvo la guerra y sobre todo la razón por la cual se inició esa guerra. Hoy creo que hay mas deshumanización de la que hubo en la década del 60’ que fue la que dio origen a esta guerra tan cruel para los guatemaltecos.
¿Qué experiencia tuvo del conflicto armado?
EJ:
Yo era muy joven, bueno realmente ya hacia finales del conflicto armado no era ni tan joven, pero durante la época mas fuerte, que fue del 80 al 86 yo era un estudiante de secundaria y no podía mas que darme cuenta de lo que estaba sucediendo, luego del 86 en adelante hasta la firma de los acuerdos yo ya trabajaba en el área audiovisual, en el periodismo televisivo. Si bien fui por muy adentro testigo del conflicto armado, nunca por mi profesión que era periodismo en ese momento, podía tomar partido. Como lo dice la profesión del periodismo, aunque uno claro siempre sabe y tiene cierta inclinación, pues el trabajo no permite realmente mas que mostrar lo que sucede, entonces creo que fui un testigo presencial mas que un participante dentro de uno de los bandos en conflicto.
¿Qué influencia tiene actualmente el conflicto armado en su vida?
EJ:
Yo creo que la misma que tiene hacia muchos guatemaltecos, que es esta cultura de violencia para los violentos y de un poco de miedo a esa violencia que tenemos los que no somos violentos. O sea aunque uno diga que no hay que tener miedo, pero es claro que uno las casas las tiene cerradas, que cuando sale a la calle ve para todos lados, cuando se le pone una moto a la par uno no sabe que hacer, uno sabe que la mayoría de gente en este país anda armada y eso es producto del conflicto armado. La sociedad violenta en la que actualmente vivimos, eso es producto de 36 años de guerra y que muchos actores de esa guerra están vivos, por lo que es una historia viviente que todavía tenemos y que te vuelvo a decir, muchos de los jóvenes no entienden y no saben o no quieren saber del por qué esta sociedad guatemalteca es tan violenta, por qué hoy dia estamos como estamos, por qué la mayoría de las personas de mi edad por ejemplo 40 años para arriba sabemos usar un arma. No somos una sociedad que actualmente esta en guerra pero por qué hay una ley de armas que te permite comprar 300 municiones diarias, entonces creo que esas son consecuencias graves que como guatemalteco me afectan.
¿Cuál es el momento que vivió durante el conflicto armado que mas recuerda o que más impacto le causó?
EJ:
El momento del golpe de estado del 82’ cuando Ríos Montt asume el poder. Yo era estudiante y ese momento del golpe de estado o como revolucioncita que tuvo Guatemala y sobre todo en ese momento, cosa que cambio semanas o días después, tener esa esperanza como de un cambio. Y de hecho si hubo un cambio, pero para peor. Pero en ese momento del golpe de estado me recuerdo que las cadenas decían que los militares jóvenes han tomado el poder y esto va a cambiar y llaman a un general que ocho años antes había realmente ganado las elecciones de Guatemala en un partido que tenía una propuesta clara de izquierda. Pero cuando volvió y se vio en el poder, pues cambió un poco su visión de eso y pues ya las consecuencias las conocemos y ese es uno de los recuerdos que tengo palpables. Luego en la vida profesional, pues ya trabajando si tengo muchos recuerdos como periodista de masacres que tuve que cubrir como fuente y luego como estudiante de la Universidad de San Carlos también las jornadas de protestas que hacíamos de las cuales como estudiante forme parte.
¿Qué significa para usted la película de Las Cruces?
EJ:
Las Cruces es una película que desde Casa Comal planteamos hacer como un aporte a la recuperación de la memoria histórica de Guatemala. Quisimos aportar nuestro granito de maíz a esa memoria y que sabiendo que los informes del REMHI o de la Comisión de Esclarecimiento Histórico son tomos larguísimos que creemos muy pocos, casi nadie leyó, creemos incluso que ni los que lo escribieron lo llegaron a leer todo. Creíamos que teníamos y que podíamos aportar un documento que hablara un poco de esos años tan difíciles de la guerra, claro desde nuestra perspectiva, tratando ser imparciales pero inclinándonos hacia el sufrimiento del pueblo y del pueblo maya en especial.
¿Con qué personaje se identifica más?
EJ:
En lo personal, hay un personaje que se llama Meme, que antes de incorporarse era un estudiante de medicina y que era quien llegaba a las comunidades a prestar sus servicios a los niños, a ayudar a las comunidades en el área de la medicina y a curarlos y ese es el personaje que me gustó mucho. También me identifico mucho con el personaje femenino por la fuerza de siendo mujer haber tomado la decisión de tomar las armas y subir a la montaña para luchar por un ideal.
¿Cuál es la escena que mas le gusta o impacta?
EJ:
Como productor me gusta mucho el momento de las explosiones pero se obviamente que es por las dificultades que como producción tuvimos. Me gusta por la fuerza que le pusimos al momento del ataque, al momento que muere uno de los combatientes, los fuegos artificiales en el cielo, eso me gustó pero te lo digo como productor. Como publico, quizá la escena cuando uno de los personajes que creíamos muerto, que es el del último personaje, vemos que está vivo y es un close up muy lindo que hace mucha referencia y se parece mucho al Che Guevara cuando va caminando todo golpeado, eso me gusto mucho también.
¿Cómo fue el desarrollo de la historia de la película?
EJ:
Desde la idea que teníamos con su director Rafael Rosal casi desde que nos conocimos con Rafa, era hacer una serie. Al principio estaba pensada como una serie para televisión que se iba a llamar historias de guerra y era recopilar las historias de muchos combatientes de uno y otro lado, tanto guerrilleros y militares para que nos fueran contando esas historias que creíamos importantes que quedaran en la historia de Guatemala. Eso fue cambiando, luego se incorporó al equipo Rey Figueroa, el guionista y terminando el rodaje de La Casa de Enfrente recuerdo que hablamos, bueno pues hagamos una película sobre la guerra en Guatemala y nos pusimos a ver películas que podían inspirarnos. Basados en Los Siete Samurai de Akira Kurosawa dijimos que podíamos hacer una adaptación muy libre de la historia de Guatemala hacia esta película y bueno ya fue Rey como guionista y Rafa como director quienes se sentaron a hacer esta adaptación muy libre de lo que es la historia de Guatemala hacia Los Siete Samurai. Por eso el grupo de los combatientes son siete, hay muchos personajes que se parecen con los samurai y bueno, ese fue el proceso que duro como un año en la escritura del guión.
¿Qué tipo de investigación realizaron para el desarrollo de la historia, desarrollo de las conversaciones, costumbres, equipo, armas, tecnicismos militares, hechos históricos?
EJ:
Rafa, el director, pues es un ex combatiente entonces es una historia personal de él y los personajes que aparecen pues están inspirados en personajes reales. Entonces no fue difícil para el director plasmar en imagen y sonido todo eso que él había en alguna forma vivido. En el caso de las armas tuvimos el apoyo de la sección de explosivos de la Policía Nacional, quienes nos enseñaron, asesoraron y estuvieron presentes durante la grabación supervisando que dentro del área de seguridad no hubiera ningún percance o ningún herido y que todo fuera manejado bajo estrictas medidas de seguridad al momento de las explosiones y el uso de las armas.
¿Cómo se crearon los perfiles de los personajes?
EJ:
Fue la mezcla de la experiencia de Rafa con Los Siete Samurai.
¿Cómo fue la elección de los actores?
EJ:
Se hizo un casting, estuvimos casi 15 días haciendo casting, un proceso un poco largo, incluso seleccionamos dos o tres actores para cada personaje y se les sometió a un curso de actuación a todos ellos y al final del curso íbamos a decidir quién iba a realizar cada uno de los personajes.
¿Qué tipos de problemas encontraron durante la producción?
EJ:
Nuestro mayor problema realmente fue el clima. La locación en que lo hicimos que fue en San José Pinula, es una locación donde llueve mucho, entonces el invierno nos agarro antes de que termináramos el rodaje. De hecho tuvimos que suspender y regresar tres meses después a terminar una semana de rodaje porque el invierno no nos dejó terminar. Ese fue el problema real. Por otro lado no tuvimos ningún problema, hubo mucha colaboración por parte de todo el personal técnico, del elenco, de las instituciones del estado. Te digo la Policía Nacional Civil nos ayudo mucho, nos prestaron las armas que se habían recuperado del conflicto armado, la asesoría con los explosivos. El pueblo de San José Pinula nos ayudó muchísimo. Realmente creo que el único problema que tuvimos fue el clima.
¿Tuvieron algún tipo de oposición o presión política al lanzar la película?
EJ:
Ninguna, al contrario. Totalmente lo contrario, fue un apoyo. Para decirte que la premier de la película fue hecha en el parque central, que la fiesta se hizo en el Palacio Nacional de la Cultura, la primera vez que en el palacio hay una fiesta con mas de mil personas adentro celebrando una película en donde se mostraba esta realidad del conflicto armado. Creo que mas allá de crítica hubo apoyo por parte de todos los sectores y eso me parece que es muy bueno para Guatemala porque es una forma de poder sanear esta parte de la historia que nos afecta. Incluso muchos de los personajes que se reconocieron como los personajes que están en la película les agradó verse. Tuvimos llamados de muchas aldeas que se llamaban Las Cruces que se sentían aludidas y daban las gracias de que se les habían tomado en cuenta y aldeas Las Cruces en Guatemala se llaman cincuenta y entonces nos llaman diciendo, si eso paso acá en mi aldea. Las críticas fueron buenas a nivel nacional y a nivel internacional, tuvimos ocho premios en festivales internacionales como mejor película así es que para nosotros fue muy buena experiencia.
¿Por qué se tomo desde el punto de vista guerrillero?
EJ:
Porque para empezar el director pues es un ex combatiente y era el punto de vista que podía contar. Para seguir, fueron los que nunca tuvieron el derecho a la voz, siempre fue en la clandestinidad y toda la información que llegaba era del otro bando. Y creo para terminar pues que compartimos ciertos ideales.
¿Algún otro proyecto sobre el conflicto armado, talvez desde otro punto de vista?
EJ:
No yo creo que dejamos ya nuestra etapa esta, ahora estamos en otros temas. Si por ahí aparece otra película de esas que un día nos haga rosquillitas pues le entramos, pero ahora nos interesan otros temas, la actualidad exige hacer otros temas, como lo hicimos con VIP pues el sistema penitenciario jodido pues bueno había que tocar ese tema, cuando lo hicimos con la Casa de Enfrente lo que preocupaba era la corrupción, pues hicimos ese tema. Cuando hicimos La Bodega, que fue la última, pues queríamos hablar justamente de esa polarización social que hay dentro de las clases sociales y un poco de cómo los pandilleros representan algo, como la clase media los ve de una forma y la clase alta de otra. Yo creo que hay otros temas que podemos asumir, si por ahí queremos regresar al tema de la guerra un día de estos, pues de repente lo hacemos. Pero en este momento no estamos pensando en eso.
Para terminar, cuéntenos un poquito de la ultima producción de casa comal, La Bodega.
EJ:
La Bodega es producto creo también de nuestra preocupación de esta polarización social que hay en Guatemala. De lo asumido que tenemos la violencia cada uno, que nos damos cuenta en estos tres personajes encerrados en una bodega cómo representan el punto de vista de estas clases sociales y cómo los tres inmersos dentro de una violencia propia, una violencia interna que representa su clase y en donde asumimos la muerte, asumimos el secuestro y asumimos la tortura como algo común en este país. Entonces queríamos también reflexionar sobre eso y mostrar ese momento que vive Guatemala tan duro.
¿Qué sigue?
EJ:
Ahora nos preparamos para iniciar un rodaje en mayo que se llama Toque de Queda y es una alusión a los barrios que ahora se encierran y que se convierten en cárceles propias. Los barrios se están auto encarcelando, ponen mallas, garitas de control, saben a que hora salís, a que hora entrás, es un sistema de seguridad que hemos decidido incluso nosotros tenerlo y que de alguna forma nos lo han impuesto pues porque la violencia lo ha impuesto. Pero vos no ves que en otros países del mundo eso pase, que vos mismo contratés a las personas que te controlen y que es mucha gente que al final te extorsiona, es la misma gente que sabe como vivís y te va a secuestrar y uno mismo se lo esta imponiendo. Sobre eso va nuestra próxima película que se llama Toque de Queda.
José Estrada:
Originario de Quetzaltenango, Guatemala donde viví mis primeros 18 años. Actualmente con 21 años y estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Rafael Landívar en la capital. Mi pasión es la música y el cine y quiero unir esto en la profesión de soundtracks y scores para películas.
joseaestradag@gmail.com



Comentarios
Que mala honda que la actriz de la nueva pelicula de Elias Jimenez este presa en El Salvador por trafico de drogas!