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Por Nic Wirtz

El 20 de octubre, día de la Revolución, el gobierno del país formalmente pidió disculpas a la familia del ex-presidente Coronel Juan Jacobo Arbenz Guzmán, derrocado en con un golpe de Estado hace 57 años. 

“Yo quisiera pedirles disculpas a la familia por le gran crimen que se cometió el 27 de junio de 1954,” dijo el Presidente Alvaro Colom  en el Palacio Nacional en la Ciudad de Guatemala.  “Un crimen cometido en contra de su esposa, su familia.  Es un crimen histórico para Guatemala - ese día Guatemala cambió y no nos hemos recuperado desde entonces.”

Fue una ceremonia pequeña llevada a cabo en un día de asueto nacional en el que se celebra la Revolución y a pocas semanas de la segunda vuelta electoral.  En el acto se contó con la presencia de  Arbenz Vilanova, hijo del ex-presidente, miembros del gobierno, diplomáticos, representantes de las instituciones nacionales, y varias personas representantes de la familia.   

“No hay intención de manipular las elecciones o porque es el fin del término de gobierno,” dijo Dora Ruth del Valle Cóbar, presidenta del Centro de Comunicación y Prensa Alternativa para el Desarrollo Humano (COPADEH). “Es nuestra responsabilidad y es el primero 20 de octubre que celebramos tras la firma del acuerdo con las víctimas.”

En 1999, la familia Arbenz presentó su caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington buscando la restauración de su nombre y la reparación de daños causados por la expropiación de tierras seguido el golpe de Estado.  La acusación fue procesada por la comisión en el 2006, lo cual llevó a cinco años y dos gobiernos para decidir los daños que les serían pagados. 

“Sufrimos las consecuencias de una injusticia cometida en 1954 cuando una agencia de un país poderoso se movió por los intereses de una compañía muy poderosa llamada la United Fruit Company, qué fue acusada en los tribunales de Boston de monopolista.  Así se inició a hacer justicia.  Hoy por hoy vemos como los Estados Unidos reconocen sus errores,”  Arbenz Vilanova said.

El golpe de Estado se inció luego que el Presidente Arben iniciara la ley de Reforma Agraria, la cual tenía como meta distribuir tierras sin cultivar a familias.  La pol[itica se aplicó en 1952 y estuvo efecto durante dos años antes del golpe de Estado, con 1.5 millones de héctareas de tierra cambiando de manos y 100,000 familias viéndose beneficiadas de esto.

Los terratenientes fueron compensandos pero algunos, deliberadamente, mantuvieron un bajo precio sobre sus tierras evitando así pagar impuestos.  Seguido del golpe de Estado, el ex-presidente Arbenz se vió forzado a exiliarse, viviendo en varios países de Europa y América Latina antes de asentarse en México donde murió en 1971. 

Una junta militar tomó el lugar de Arbenz pero pronto fue reemplazada mientras el país tuvo seis presidentes en un poco más de tres años.  La inestabilidad causada por el golpe de Estado es considerada como una razón principal en la historia caótica de Guatemala, culminando en una guerra civil de 36 años que dejó a miles de civiles muertos. 

Tanto Colom como Arbenz Vilanova aplaudieron los logros de Jacobo Arbenz, conocido como el “Soldado del Pueblo,” cuando estuvo en el poder. Uno de sus mayores logros fue la construcci[on de la hidroeléctrica de Jurumarinará, la construcción de la Carretera al Atlántico que se unía a la vía férrea, extendiendo la red de puertos en las costas y la controversial Reforma Agraria que lo llevo a su derrocación. 

"Jacob Arbenz se hizo presidente para poder desarrollar medios económicos que libraran a Guatemala de medios que asfixiaban a Guatemala y no le permitían crecer,“ said Arbenz Vilanova.

El acuerdo incluye el pago de 30 millones de quetzales ($3.9 millones) por la expropiación de las propiedades de Arbenz; el legado del ex-presidente en materia del curriculum escolar y una carretera de cuatro carriles, construida y financiada por el gobierno de Taiwan, llevarán su nombre. 

Una licenciatura en derechos humanos estará disponible a oficiales públicos y líderes indígenas en nombre de Arbenz.  Un ala del museo ha sido nombrada tras él y en ella, ahora, se puede observar una exposición de su vida en el Museo Nacional en la Ciudad de Guatemala. 

Mientras no es algo extraño que el gobierno de Guatemala pida disculpas, “la disculpa es más simbólica que otra cosa,” dijo Álvaro Velásquez, profesor de ciencias sociales y analista pol[itico de la  Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en Guatemala. “Con un nuevo gobierno ex-militar esto no hubiera sucedido.”

El Presidente Colom defendió su administración exponiendo que siempre han estado luchando por la justicia, y llamó a estos momentos “las piedras en las cuales construir la nueva Guatemala sin sesgos, con menos inequidad y más justicia social.”

Kara Andrade contribuyó a este informe.

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